Caracolas en las Nubes

21 de septiembre de 2016

Hanaysa, la dragona sabia


Se había criado entre los dragones rojos del sur, poseedores de una sin par magia ancestral dada solo cada once generaciones, y custodios, por encima de todo, del saber de los libros mágicos, de los libros ocultos y de los libros prohibidos.
Solo unos pocos de ellos tenían el don de poder leerlos, de poder interpretarlos y de poder transcribirlos; y, a veces los augurios no se cumplían pues, a la hora de la verdad, eran los libros y la luna los que decidían.


DeviantArt

La tradición decía que debía darse una serie de factores a modo de una profecía: Estos dragones especiales debían ser fruto de una madre primeriza, crecer en un huevo azul que eclosionara en luna llena o a lo sumo en cuarto creciente pues la influencia de la luna era primordial ya desde el primer momento, al ser ella quien marcaba en el nido si serían hembras o machos... Y solo podían ser hembras para que se cumpliera todo. Así era, entonces, que el nacimiento solo fuera el primer paso... mas había que esperar...
Aquellos días llenos de incertidumbre se aprovechaban para preparar los Actos de Sanción, rituales atávicos desde el principio de los tiempos, hasta que llegaba la decimotercera noche.


Así, al amparo de la Gran Noche, las recién nacidas que satisfacían los requisitos previos eran presentadas ante los Grandes Sabios en el Templo de los Libros Sacros. Era un momento muy especial, pues en ese trance se sabía quiénes realmente eran poseedoras de ese gran don y recibirían el nombre por el cual se las respetaría como Interpretadoras. Para ello debían permanecer ante el Gran Libro que "todo lo sabe y todo lo ve", que está vivo y va cambiando los textos de sus páginas como pruebas claras del destino del Hombre y de los Dragones. Él haría el Acto de Fe.

De las cuatro candidatas, esa noche solo emergió el nombre de una de ellas. Un nombre que la haría pasar a formar parte del ancestral mundo de las Dragonas del Saber. Un nombre inscrito en el Gran Libro, con el cual iba a ser reconocida desde ese trascendente momento: Hanaysa, "la que tiene buen corazón y guía por el buen camino pues su sabiduría es grande".

Ilustración extraída de la red

12 de septiembre de 2016

El duende alado de mar de nubes

Te decían ángel porque el mar te tintó el cabello al viento de caracolas
pero eres riachuelo que aboca al inmenso azul o al verde esmeralda.
Te tendieron un puente pero preferiste zambullirte al fondo
y descubriste un corazón a su albedrío.

Solitario y contenido en apariencia,
construiste un sólido castillo y se cubrió de corales
donde se hicieron hueco pececillos de colores...


"Peces", Alexander Paniagua de la Cruz

Y eres niño al que todo ilusiona,
al que cosas convence poco...
Los corales viste crecer...
y los peces comenzaron una mostrarse rebeldes, celosos...
y ese castillo infranqueable se hizo débil.

El más listo de tus peces
se coló por el agujero más grande.
De tu corazón hizo reino
y de ángel pasaste a duende...
Gentil, dulce, amoroso...

Ilustración de Catrin welz-Stein

Pero tu camino es largo y doloroso.
Arena es vaivén de olas y
en tu mar, secano.

Y miraste arriba... 
La luna entre aguas, lejana y silenciosa.
Y miraste a un lado… Y el castillo estaba conquistado.
El ángel alado, dispuesto y seguro..
Al otro miraste...
Huellas como las tuyas pisaron.
Oíste... Sentiste ...
Tu alma de miradas cerúleas y desbocados remolinos.
Y el pez... Chico... Grande... Solitario se quedó.
Castillo, torreón... Algas... Sombras...
Pez grande... Vacío.
Pero el camino no se hace solo...
Anda aunque sea a pasos pausados...
Alegría... Amor... Amistad...
Y en tu largo camino hallarás errantes que se unan a ti...
Vista larga a pasos cortos.
Y de ángel a duende... De duende, a lo más grande.
Estrellas de mar, mariposas de agua...
Luciérnagas azules...
Y cada día será... el día más especial...
Y el pez en su gran castillo...
Y tú, libre en tus aguas y en tus sueños.
Porque la vida está hecha de desiertos y oasis.

Castillos de Nicolleta Ceccoli

5 de septiembre de 2016

Ampersand

Empieza a escribir esta letra y te darás cuenta de su significado. Además, si nos fijamos bien podría ser un infinito con una puerta de escape.

Es un grafema que sale de la unión de dos letras: La E y la T, es decir, "et" que es lo que significa en nuestra lengua para referirnos a la conjunción "i" y de esta, "y" para simplificar la expresión "y otros..."o lo que vendría a ser un etcétera. Era algo de uso común en textos antiguos en español.

La Y  es mucho más sencilla en todos sus matices pero en inglés es ampersand, vamos, lo que de toda la vida ha sido la "i inglesa" que significa "por sí mismo", and per se and, cuyo uso en la antigüedad se debía a un sermorcillo para memorizar el alfabeto.

Su origen se debe a un truquillo de taquigrafía que desarrolló Marco Tulio Tirón, secretario de Cicerón, para poder llegar a copiar al dictado rápido. Inventó muchos signos por lo que podríamos decir que es el padre de la ciencia de la taquigrafía. De ahí que se le conozca a esta letra como signo tironiano.

Todos nos inventamos signos o abreviaturas. Yo, en la universidad, las tenía muy personales y aún las sigo usando, incluso con tildes. Pero jamás he usado  "xq" :-) y sí uso "tbén" por el también o "Ntrza" por "naturaleza" sobre todo en los temas de Derecho. 

Sobre el siglo XI, el signo & se consideraba una letra más del alfabeto latino pero junto a otras de este estilo se dejaban para los puestos finales.

Imagen obtenida en la red